miércoles, 6 de abril de 2016

CANEK EN ERMILO ABREU GÓMEZ



Escrito de forma tan sencilla es lo que lo hace poético, o quizá es la sabiduría ancestral sobre la dignidad humana la que trastoca esta corta historia en un verdadero deleite. 

Es un librito de 126 páginas cargadas de significados sobre la injusticia, el abuso y las arbitrariedades a las que eran sometidos los indígenas mayas por los conquistadores españoles. Es una leyenda ligada a hechos reales, como la rebelión indígena de 1761, en la que al final Canek fue preso y ejecutado en diciembre del mismo año.

Canek-niño vive en la hacienda, hace amistad con Guy, el niño blanco. Tienen algo en común que los une: la discriminación. Uno por indio y el otro por tonto y enfermizo. Su familia lo abandona en la hacienda a cargo de la tía Charo, una mujer flaca y alzada, que odiaba a los indios.

Canek era un niño muy observador y aprende mucho de los sermones del padre Matías, que en lugar de hablar de la doctrina y los milagros, habla sobre las injusticias de los hombres. Guy muere enfermo y eso causa una enorme tristeza a su amigo… “Le queda una lumbre negra en los ojos”, escribe poéticamente Abreu Gómez; quizá en ese momento inicia la vida adulta de Canek, quien privilegiado con el espíritu de lucha y lleno de cuestionamientos sobre la injusticia en la que viven él y todos los indios, decide alzar la voz y rebelarse. 

Ermilo Abreu Gómez dijo alguna vez que este libro era el que mejor reflejaba su dolor, refiriéndose al dolor de los humildes, al de los indios de su tierra. “Si su lectura aviva la conciencia del hombre frente a la injusticia, me tendré por satisfecho”, exclamó.

Ermilo Abreu Gómez, escritor, profesor y catedrático nacido en Mérida, Yucatán. Tenía un profundo interés por el período prehispánico, fruto de ello es esta obra. También escribió El Corcovado (1924) y Quetzalcóatl, sueño y vigilia (1947). Busquen sus libros y los adorarán. 

Fue uno de los más famosos escritores mexicanos; sus obras de crítica, sus obras de creación, su tarea de maestro en México y en el extranjero, han servido a más de una generación y han consolidado su merecido prestigio. Una de sus obras más hermosas es Canek. Este pequeño libro misterioso, lleno de bondad y de malicia, de dulzura y energía, deja en el lector una huella honda.




Escrito por Alicia Ayora Talavera



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martes, 5 de abril de 2016

FACTOTUM Y BUKOWSKI, EL POETA MALDITO



“La idea de sentarme enfrente de un hombre sentado detrás de un escritorio y contarle que deseaba un trabajo, que estaba capacitado para hacer ese trabajo, era demasiado para mí. Francamente estaba horrorizado de la vida, de todo lo que un hombre tenía que hacer sólo para comer, dormir y poder vestirse”.

¿Acaso hay alguna manera más franca y obvia de manifestar la ignominia a la que ha sido expuesta la dignidad humana... hoy determinada por el trabajo, actividad legitimada como el sentido de la vida? Lo terrible no es estar consciente de ello, lo es el "no tener escapatoria". Somos esclavos del sistema capitalista y del mal llamado socialista. El imperio y las necesidades nos dominan. El precio de la libertad cada día es más caro... y romper con todas las reglas arrastra a un estilo de vida socialmente miserable.

Así parece ser la vida de Henry Chinasky –alter ego de Bukowsky- en la novela Factotum que narra su recorrido por cada estación, trabajo de baja categoría y mujer por los que pasa, pierde o abandona. La obra refleja cómo la ética del trabajo doblega a los individuos pero no al protagonista, que por lo mismo cada vez soporta menos en cada uno de sus factotums.

En esa vida “insegura y miserable”, el total de sus posesiones son una maleta de cartón y la ropa que trae puesta; siempre en busca de un nuevo trabajo cuando -desempleado- ya no tiene para comer y beber. Dormir en un parque le da igual que en una cama, así como ofrecer el único mendrugo de pan del día a algún hambriento.

En la vida del protagonista no existe el mínimo deseo de posesión, y cada billete es guardado el tiempo necesario en que le toca su turno de ser invertido en alcohol, comida y cuando hay la oportunidad, apostar en las carreras de caballos. Admirable para muchos su valor, pero no pasa de ello. Pocos como Chinasky. Por tanto se vuelve caricatura de sí mismo.

Charles Bukowski,  poeta maldito, con su lenguaje y actitud soez, renuncia a todo como sólo puede hacerlo un hombre libre, excepto a la satisfacción de sus placeres, las mujeres, al alcohol y la devoción a la escritura.

Factotum es la segunda novela de Charles Bukowski y fue adaptada al cine en el 2005, haciendo el papel protagónico Matt Dillon.

Bukowski fue un escritor y poeta estadounidense nacido en Alemania; personaje excéntrico y arrebatado, murió en 1994. Su obra recibió tantas críticas negativas como positivas por su lenguaje ofensivo -según algunos- como un exhibicionista literario.  Otros realzaron su autenticidad y su condición de escritor y poeta maldito.

Entre sus novelas están Cartero (1989), Mujeres, La senda del perdedor, Hollywood y Pulp.

También su poesía es altamente recomendable. A través de él obtienen voz y voto los personajes del inframundo norteamericano: bares, antros, cantinas, baños públicos, puentes de homeless, barriadas, campos deportivos, callejones, riñas callejeras, prostíbulos... Nos habla de los desechos humanos del Sueño Americano, y se le ha comparado con Henry Miller, Céline y Hemingway... 


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Escrito por Alicia Ayora Talavera

lunes, 28 de marzo de 2016

1984 DE GEORGE ORWELL



Como otras obras de ficción que he leído, 1984 parece ser el cumplimiento en proceso de un desesperante vaticinio.
Cuando la historia de un libro refleja una cercanía a la realidad bastante desoladora, continúo leyendo con la esperanza de un final que deshaga mis angustias.
George Orwell en 1984 me deja un sentimiento de ansiedad ante la innegable verdad del uso del lenguaje como el arma perfecta para controlar todo lo que está en nuestras narices. Ese control lo vivimos todos los días, está presente en la masificación ideológica de cualquier discurso dominante, sólo hay que reducir todo a un término -la palabra felicidad por ejemplo- y podemos sentarnos en la butaca a ver lo que sucede.
La dictadura no es cosa del pasado ni la sofisticación tecnológica cosa del futuro.
El fanatismo no es exclusivo de las religiones ni la ignorancia de la falta de educación.
Las acciones ilícitas descaradas de gobiernos tiranos, hoy son ironías revertidas; cinismo que maquilla la verdad innegable de sus patrañas.
La manipulación de la realidad a través del lenguaje está en boga, y la necesidad humana de explicarse el mundo nos hace vulnerables a ella.
¿Podemos pensar o imaginar lo que no existe en nuestro lenguaje? He ahí el riesgo. A menor lenguaje, menor entendimiento del mundo y mayor riesgo de manipulación.
La historia sucede en Londres, ciudad perteneciente a Eurasia, una de las tres grandes potencias mundiales de 1984, dominada por el “Gran Hermano” y el partido único. Winston Smit trabaja como funcionario del “Ministerio de la verdad”, entidad encargada de controlar la información, falsear la realidad y manipular la opinión pública; decide rebelarse contra el gobierno totalitario que vigila hasta la respiración de los ciudadanos, castigando a todo aquel que pretenda delinquir con el pensamiento.
El vocabulario de la ciudadanía ha sido reducido a pocos términos compilados en el “Diccionario de la Neolengua”, cuidadosamente elegidos por el sistema; a lenguaje escaso ideas cortas. En Eurasia nadie pueda pensar más allá de lo que el mismo sistema requiere.
Suponiendo que estuviéramos destinados unos más, otros menos, a la docilidad o a la rebeldía, Winston vive en la angustia de ser descubierto al expresar con cualquier actitud, gesto, balbuceo en la inconciencia del sueño o reacción involuntaria del cuerpo -como el pulso acelerado- lo que denunciaría su ser insurrecto, el deseo y necesidad de libertad.
Prohibido el amor, el deseo sexual, hay que engendrar hijos sólo para beneficiar al partido. Todo se convierte en violación a la intimidad, a la emoción como asunto del pasado. Siendo obligatoria la racionalidad. Vivir humillado es realmente una condición aquí.
Winston se arriesga, transgrede todas las reglas del partido, se enamora de Julia para luego unirse a la ambigua Hermandad con la esperanza del cambio por mediación de O´Brien, comisario de la policía del pensamiento, un delator, el mismo que lo captura y lo entrega al ministerio del amor... donde sufre todas las vejaciones posibles, hasta que convencen al ingenuo disidente de que la rebelión es algo inalcanzable.
Para Winston Smit la salvación del futuro está en la clase proletaria. Estos son marginados que gozan de cierta libertad y los únicos que aún pueden ser salvados de la ignorancia.
G. Orwell es el seudónimo de Eric Blair, escritor británico, vivió varios años en Paris y Londres. Colaboró con los republicanos en la Guerra Civil Española; en la Segunda Guerra Mundial formó parte de la Home Guard y actuó en la radio Inglesa, experiencias que lo marcaron como un luchador contra las normas sociales establecidas por el poder político.
Entre sus obras están Rebelión en la Granja (1945), Días en Birmania (1934) y Sin Blanca en París y en Londres(1933).
1984 es la antiutopía o distopía más célebre de todas cuantas fueron escritas durante la primera mitad del siglo XX. En ella, Orwell presenta un futuro en el que una dictadura totalitaria interfiere hasta tal punto en la vida privada de los ciudadanos, que resulta imposible escapar a su control. ¿Te parece familiar la situación?
Leerlo nos ayuda a visualizar que todo aquello que hemos aplaudido es puro simulacro de poderes. No creas todo lo que lees para aplaudir... Los grupos humanos (políticos, militares, empresarios) siempre arrastran un interés mezquino que habrá que descubrir. ¿Te atreves a a leer 1984? 

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jueves, 3 de marzo de 2016

¿QUE CONFIANCITAS SON ÉSTAS?



La facultad de decidir (dicen de la llamada confianza en sí mismo) muchas veces se disfraza de dificultad o incapacidad de hacerlo cuando lo que está detrás o debajo -puede ser también al frente- es el temor de si lo que se decide será lo “correcto”. Si alguien lo sabe con certeza, que tire la primera piedra y que me pase el secreto.
¿No será que aquellos que sienten confiar más en sí mismos son los que tienen menos miedo de afrontar lo que sus decisiones les deparen? Será cuestión de preguntarles. 
Aún ante prolongadas de-li-be-ra-cio-nes cualquier decisión sólo toma forma en la acción, es decir, puede ser que convenga o no hasta haber actuado, por determinado período de tiempo desde un segundo, hasta una vida. Si supiéramos sin lugar a dudas que lo que elegimos es lo que conviene al 100% no habría punto de comparación ni toma de decisiones, simplemente serían acciones mecánicas sin sa-tis-fac-ción. Qué le pone intensidad y sabor a la vida sino ¡esos puntos de comparación! Ahora si lo que preocupa es la duda de poder afrontar lo que venga, al final de eso se encarga el instinto de supervivencia: los seres vivos buscamos instintivamente el bienestar y somos capaces de mucho, por no decir: somos capaces de cosas inimaginables. 
El asunto se complica con la idea desgastada de “confianza en el Otro”, sentimiento de seguridad de que ese Otro hará lo que nosotros consideramos correcto y esperamos que haga (atente o no en contra de su voluntad, deseo y libertad). 
¿No será que por eso hay taaaaanta gente traicionada, con la confianza hecha trizas o peorcito,  despojada de ella? Sin omitir el deseo de ahorcar y desquitarse con las maldades más macabras a quien falló al valor de la amistad, a la idea de compromiso, a las expectativas del afectado, a los apegos...parece no importar si las decisiones y acciones ajenas son mal intencionadas o deliberadas (me parece que se delibera partiendo de la propia experiencia, entendimiento y valor individual sobre las cosas), dato importante que puede beneficiar a la hora de lidiar con el dolor de las decisiones ajenas.  
¿Se debe de hablar de confianza en las relaciones o de un espacio de respeto a las decisiones propias y ajenas que promueva el asumir la responsabilidad de nuestros actos? ¡Ay! pero que difícil es entender que nadie tiene el menor derecho de imponer su voluntad sobre la ajena y que en la libertad de elegir, toda elección y acción tiene un precio. Intentar controlar metiendo las narices, juzgando, recriminando, obligando, chantajeando, limita o diluye la posibilidad de asumirse res-pon-sa-bles. Si señor. Otro gallo canta cuando se exponen los miedos y preocupaciones, bueno, aunque eso de hacer evidente que somos vulnerables es un riesgo, al menos se es honesto. Moverse en ese espacio de respeto es dejar de preocuparse por querer controlar a como dé lugar la voluntad ajena, pesada y desgastante tarea. 
Tengo la ligera impresión de que al final la confianza en las relaciones no se da ni se gana; se genera en un espacio de libertad mutua frente a decisiones deliberadas. Cuando se tiene la libertad de elegir, el único responsable es uno mismo, ni echar la culpa al otro nos salva.
En fin…

jueves, 17 de diciembre de 2015

EL VIENTO A LOS CINCUENTA




Después de estacionar el auto en el quinto piso y bajar las escaleras, ambas con los tacones que más les acomodaban, una cuidando que el vestido no levante con el viento que suele meterse en donde no le llaman y la otra ocultando los calzones largos que asoman por arriba de la pretina del pantalón de mezclilla que aprietan sus carnes redondas, abundantes y bien formadas, caminaron -con calma para no sudar- las dos cuadras que separaban el teatro del estacionamiento. 
Hay una larga cola de los que no alcanzaron boletos. Traen los suyos, obsequio directo de quien se va a presentar. 
Cubiertas por la penumbra del teatro, la música se les mete directo a la sangre que agarra la velocidad del ritmo de la salsa cubana. Aplauden y gritan bravo sin pena alguna, se abanican los sudores menopáusicos con el programa de la presentación. Al terminar salen entusiasmadas, jacarandosas y colmadas del sonido del viento de saxofones, clarinetes, trompeta y voces potentes, apresuradas a comer más música y la posibilidad de bailar también.
El show programado en la plaza adornada con las mesitas y sillas de los restaurantes aledaños, no llegó a las once ni a las doce, así que la audiencia frustrada comienza a despejar el área, ellas terminan de cenar, vacían sus copas de vino, fuman los dos últimos cigarros de la cajetilla y pagan la cuenta para regresar caminando por el auto. Será para otra ocasión.
A las doce el glamour de las siete de la noche se ha desvanecido. La pintura de labios se quedó en las copas y el pelo arreglado lo despeinó el viento. Caminan con calma a su regreso.
-Este maldito sostén que se me sale del escote.
-Le hubieras alargado los tirantes.
-No porque se me caen las tetas.
-A esta altura chula, es una por otra.
-Quizá ya no debería usar nada.
En el quinto piso del estacionamiento el calzón asoma sin reparos y el viento levanta el vestido mientras suben al auto. Se miran, ríen. A ninguna le importa.


Escrito por Alicia Ayora Talavera 

martes, 8 de diciembre de 2015

EL AMOR ESTÁ EN EL AIRE "EVERYWHERE I LOOK AROUND"



                                                                                                       Tengo suerte, soy idealista

      
Con eso de que no hay verdad verdadera ni realidades únicas, uno puede o no aceptar que vivimos en un universo múltiple.

Aceptar implica que nuestra visión de las cosas es tan “real” como la de cualquiera y eso no significa que las visiones ajenas o las propias sean gratas, lo mejor de lo mejor, lo que todo idealista sueña; sin embargo es razón suficiente para replantearse las cosas que nos complican el convivir en lugar de pasar de largo, desechar o desvalorizar la realidad del Otro. Insistiré hasta el final de mi turno en esta vida, que es responsabilidad de todos nuestra convivencia y coexistencia.

Quien se niega a la idea de que vivimos en ese universo múltiple o que lo crea pero se niegue a aceptar que las visiones ajenas son tan valiosas como las propias, no sé qué tan consciente esté de lo que signifique “respeto” y de su responsabilidad en este convivir y coexistir. Tristemente puede no importarle. He ahí el dilema.

Así que ante el inmenso gusto por expresar mis concepciones de las cosas, sé que éstas coincidirán con algunos más, con otros menos, con otros nada, pero como dice mi amado Sabines, no quiero convencer a nadie de nada. Yo solo quiero decir.

Sobre el amor

El amor existe y es independiente de cualquier cosa que acontezca en la vida. Mi idea del amor se ha transformado en la cosa más pura y clara que había podido entender y experimentar y es por ello que tal y como dice la canción “El amor está en el aire, everywhere I look around”, así mismito lo veo. En su cualidad de cualidad, el amor hace querer tan fácil y tan difícil dejar de hacerlo y lo agradezco; lo agradezco porque estamos hechos para querer y ser queridos, ni aprendemos ni dejamos de querer porque el amor es una llama inextinguible, que traemos quizá por filogenia. El amor es cosa aparte. Las relaciones humanas sobreviven no por el amor, sino por el respeto en la convivencia; como el amor está en el aire, lo que necesitamos es aprender a convivir, sólo así la llama del amor se intensifica. El amor romántico es resultado de la dulce convivencia (¿y el sexo?). Dale amor al que odia, al que sufre, al que ama y verás lo que sucede.

Sobre el ser libre

La libertad no sólo es aquella que se concibe de uno respecto a los otros, del poder que puedan ejercer sobre nuestra persona física, sobre nuestra voluntad, sobre nuestro derecho; también la libertad está en la cabeza. Ser libre es no cargar con la inutilidad de la culpa de nuestros errores, disculparse con la facilidad con la que uno comete la falta, tener el valor de preguntar sin temor a la respuesta. Ser libre es respetar la libertad del otro, decir te quiero y cualquier cosa hermosa sin temor y sin esperar nada a cambio. Ser libre es asumirse como el único responsable de lo que se decide sentir, nadie tiene que cuidarnos. Ser libre es perder el miedo a pensar cualquier cosa, llorar sin temor y reír también, expresar sin subestimar al otro. Ser libre es dejar de conceder oportunidades a los demás. Las oportunidades se las da uno mismo. Merecemos repetir, dejarnos querer y querer mejor. Ser libre es no ser presa de ideas inamovibles. 


Y si así fuere para los otros, que vieran y sintieran como yo el amor en el aire y parte de la libertad en la cabeza, coincidirán conmigo en que el amor nunca hace falta, lo que escasea es el "respeto" y lo que sobra es confusión entre amor, convivencia y libertad.


Escrito por Alicia Ayora Talavera 

viernes, 27 de noviembre de 2015

ENTELEQUIA DEL AMOR







Sobrevivir a las inconsistencias

Sin resistirse a los cambios inevitables del entendimiento

Oh amor ¿entonces que eres cuando no te pareces en nada al que creí hacer?

Si no pesas, no dueles, no atas, no aprietas

¡Y estás!

Devenir…



Escrito por Alicia Ayora Talavera

jueves, 20 de agosto de 2015

EL JUEGO DEL LENGUAJE


Tantas cosas nos suceden
cuando tocan con palabras, con un gesto
una caricia o tan solo una mirada
el alma abierta siempre dispuesta
a la brisa, a la seda, a lo dulce
a la gracia, al amor
…ante la nada

Siente brisa, siente suave, siente gozo
y fortuna apasionada

Tantas cosas nos suceden
cuando se hiere con palabras, con un gesto
el retiro de caricias o se esquiva la mirada
el alma abierta siempre dispuesta
a la brisa, a la seda, a lo dulce
a la gracia, al amor
…ante la nada

Siente frío, siente pena, siente amargo
y que el mundo se le acaba


Escrito por Alicia Ayora Talavera

miércoles, 15 de julio de 2015

EL QUE ESTE LIBRE DE PECADO...

Foto: Lucien Clergue

Los seres humanos estamos en continua trasformación, entendiendo por ello que nuestras experiencias nos hacen “ser” en nuestro hacer cotidiano. Y para poder “ser”, necesitamos estar en relación con algo o alguien. 
Vivimos en una mutua y constante respuesta con todo lo que nos rodea, así que las formas de relacionarse del ser humano con otro ser humano se definen en el hacer cotidiano, en el tú por tú. Todo comienza en ese lugarcito, metafóricamente hablando, donde dos personas coinciden. 
Hay muchas cosas que solo tienen sentido ante la existencia del otro, todo aquel que posee voluntad; sin los otros queda fuera toda idea de identidad, el yo, la dignidad como el derecho legítimo de existir, la humillación, la libertad, la obligación, el derecho, el poder, la desigualdad, la misma razón de existir, el éxito, el fracaso, la envidia, el reconocer-se…el anular. 
Solo puedo reconocerme como un ser humano digno y libre a partir del otro, así como también el valor de mis actos dependen del valor de los actos del otro, hecho que impide reconocernos en nuestra calidad de criaturas venidas por la misma suerte al mundo, en donde las diferencias han sido marcadas por el hombre y no por la vida en sí, para ella seguiremos siendo “una clase de seres vivos”. 
El reconocimiento en las relaciones del tu por tu es un punto de partida que encausa toda relación humana, y por ende lo que nos hace ser quien somos en cada relación. Acostumbrados a reconocernos por nuestras acciones olvidamos hacerle sentir al otro que independientemente de ello, ¡existe!, que importa, que vale su sufrimiento, su gozo, su congoja, su amor, su opinión, su voluntad, su libertad,  igual que la de uno mismo; cuando esto no sucede está demás decir que se le reconoce. 
En muchas ocasiones solo ante la desgracia es cuando uno se da cuenta que pertenecemos a la misma especie, que somos igual de vulnerables  y estamos atrapados por las mismas cosas. 
En esa relación del tu por tu ¿Qué sucede cuando no nos reconocemos? Nos anulamos. Así como el reconocer es un punto de partida en nuestra relación con la vida y el mundo, el anular también, y solo adquiere sentido cuando se hace sentir. 
No creo en el auto reconocimiento como algo que salga de uno mismo, tampoco el auto anularse. Eso solo puede provenir de la relación con los otros. Para que pueda reconocerme necesito del otro, y cuando esto no se da, la anulación viene por dafault. 
Y no es que se reconozca y anule por completo al otro en nuestras relaciones, nos la pasamos la mayor parte del tiempo en ese vaivén inconsciente. Nos perdemos en el reconocer por nuestras acciones y anularnos por las mismas. 

El que esté libre de pecado…

El que una entidad (gobierno o institución) no nos reconozca, es decir, nos anule, y viceversa, no es determinante para la vida de un ser humano ni tampoco para la subsistencia de la entidad. El reconocimiento en la relación del tu por tu, es fundamental para nuestra forma de vivir y de estar gozosos en el mundo.


Escrito por Alicia Ayora Talavera


jueves, 9 de julio de 2015

ME VOY A MORIR




Me voy a morir.
Es mi punto de partida. 

No me causa pasión lo que me rodea
Me voy a morir,
por eso la pasión me desborda ante las cosas
Por eso  lloro cuando leo, cuando escribo
Lloro cuando escucho, cuando me acarician

La libertad ajena es la mía
Me voy a morir,
por eso quiero sin condiciones
Estoy con quien quiere estar conmigo
Como puede estar conmigo

No puedo ser o estar a medias
Me voy a morir,
por eso cuando estoy, estoy completa
Cuando quiero, quiero completa
Eso no significa nada más que estar y querer 

Me río del mundo
Me voy a morir,
por eso la vida es absolutamente seria para mí
Por eso dejo que venga lo que trae
Y que se lleve lo que considere

Y sufro con pasión, hasta la médula
Me voy a morir,
por eso no pierdo el tiempo más que el necesario
En rencores,  juicios, tristezas, odios, reproches,
Lamentos, metas e injusticias mundanas
No pierdo el tiempo más que el necesario para soltar
Porque no sé cuánto me queda
Menos que ayer y un poco más que mañana 
Si aún la vida me contempla entre sus planes 

Me voy a morir, por eso 
Hago gula de la vida
Hago gula del placer
Hago gula del amor
Me la como a diario 
Me quiero morir repleta

No es lo mío ir muerta en vida por el mundo

Escrito por Alicia Ayora Talavera

miércoles, 1 de julio de 2015

DESAPEGO


Foto: J. Szabo

Tips para dejar de ser un bien acumulable para los demás.

1.-Mire a sus seres queridos y cuente cuántos son de su propiedad.

2. Relea cuantas veces sea necesario el tip 1

Cuando termine de contar en automático comenzará la sensación de desapego: se desprenderá de la enajenación sobre sus vidas, el amor legítimo recuperará su pureza, podrá querer al otro por quién es y dejará de negarle su “ser”.

Respetar la libertad de ser, a usted le hará libre (ya no será parte del capital del otro) y al fin podrá mirar “ser”a los que ama con gozo y amor por siempre. 



Escrito por Alicia Ayora Talavera

miércoles, 3 de junio de 2015

LAS REGLAS DE LA VIDA Y REDES SOCIALES



Durante las últimas semanas una serie de circunstancias y lo que leo en las redes sociales -convertidas en refraneros- me hicieron pensar en la forma tan frecuente de recurrir a frases que pasan de boca en boca como el patrón cruzado al caminar: movimiento filogenético de los seres vivos perfectamente coordinado haciendo posible el desplazamiento corporal; no requiere de reflexión o aprendizaje previo.

Con esa misma filogenia se recurre a frases simples para “motivar” a alguien, se dan por sentado, se creen regla, se aprenden sin cuestionar ni mucho menos imaginar lo nocivo que resulta en ocasiones el tragarlas en el sentido literal.

Sin importar de donde surgen son aplicadas como reglas generales muy bien digeridas, pegan con tal fuerza que en muchas ocasiones su incumplimiento acarrea miedos, inseguridades, frustraciones, culpas y una serie de tormentos mentales, de esos que le dan de comer a la psicología, psiquiatría y medicina.

El que quiere puede…Ojalá y el querer bastara. A veces voluntad y perseverancia es lo que sobra, pero si las circunstancias no ayudan puede resultar verdaderamente difícil alcanzar esa “verdad” y en otras simplemente imposible. Se olvida o ignora que la vida está formada por infinidad de condiciones, eventualidades, accidentes o como se prefiera llamar; saberlo o recordarlo puede hacernos la búsqueda más relajada.

¡Tengo que ser alguien en la vida! Comúnmente esto se vincula a lo profesional, al reconocimiento social, a la trascendencia, al éxito. Si aplicara la regla en todos los casos, la lista de “fracasados” o “Los nadie” (como diría Galeano) sería interminable. También ser alguien en la vida puede ser tener lo necesario para vivir tranquilo y lo profesional o el éxito, son un plus.

El que calla otorga… Pareciera que cuando alguien no tiene nada que decir es por falta de argumentos. Si aplicara la regla habría entonces discusiones interminables. A veces uno se calla porque no hay manera de entablar un diálogo con la pared, en ocasiones se tienen argumentos pero las habilidades para expresarlas se tambalean.

¡Se el mejor!  Esta es la forma idónea de estimular la competencia -a veces enfermiza, llena de rivalidades e inconformidades- en el mundo capitalista. Es una manera eficaz de aplicarle un cuatro a la tan mencionada autoestima. Tratar de ser el mejor es muchas veces desgastante sobre todo para aquellos que necesitan desarrollar habilidades (no siempre se logra) que otros traen por “default” y compiten por un mismo puesto además que “no siempre se está en igualdad de condiciones”

Pensar en “hacerlo mejor” en lugar de “ser el mejor” quizá haga la vida más relajada.

¡Cree en ti! Estar seguros de que somos capaces de lograr lo que nos proponemos. Creer en uno mismo depende como todo de una serie de circunstancias, entre ellas la relación con los otros. Ojalá y fuera cuestión de repetírselo incansablemente, aún de que el mundo se empeñe en convencerte de lo contrario (nos comparan, miden, etiquetan, discriminan). Entender que nuestra forma de pensar parte de medidas de valor (bueno, malo, bonito, feo, correcto, incorrecto, normal, anormal) no está al alcance de todos.

Y así podríamos hacer una lista interminable sobre infinidad de temas.

Ahora cuando estoy en mi papel de Constantine (thriller de acción dirigido por Francis Lawrence protagonizada por Keanu Reeves) luchando con la gente contra sus demonios en mi consultorio o fuera de éste, pienso si lo que digo no es el choro que todos repetimos, me doy permiso de dudar. Todo es cuestionable. Podrá sonar muy aventurado, pero no creo en nada como verdad última (hablando de frases), pero si en todo como posible.

Escrito por Alicia Ayora Talavera

martes, 2 de junio de 2015

VERDAD VERDADERA






Será un poema del poema
una metáfora de sus metáforas 
y nostálgico de tanta nostalgia
para hablar de aquel sueño de mi sueño
melancólicamente melancólico 
que me puso triste de tristeza 
por perder la alegría de estar alegre 
con la mentira de tus mentiras 
que creí de verdad verdaderas.


Escrito por Alicia Ayora Talavera

SIN REGLAS DE NADA




Déjame descansar sobre tu pecho 
Reposar ahí mi cabeza atormentada
Que veles mi sueño, beses mi pelo
Sin reglas de nada

Despertar mientras sueñas
Mirarte en silencio sobre la almohada
Decir que te quiero sentir que me quieres
Sin inquietarnos por nada

Que no se distinga la noche del día
Dormir por ratitos, comer en la cama
Contarnos de todo, bañarnos juntitos
Antes que llegue mañana

Cuando se acaben los días
Suspirar de contentos, 
Por lo que hemos tenido
Por lo que se nos queda dentro

Volver a lo tuyo, seguir con lo mío
Vaciando de a poco aquel gozo que un amor distinto se calla
Ese que quiere cuando se está junto 
Y se olvida cuando se vaya


Escrito por Alicia Ayora Talavera

ENTRE EL CIELO Y LA TIERRA





Hay lugares de donde se sale sin retorno
¿Por qué dios ha dejado de elegir profetas?
¡Nos ha abandonado!.
¡Ay mi madre! ¡Si se entera!
¡Perdóname dios mío pero mi cuerpo pide el suyo!
¡Mi castidad duda de su ser! ¡Me iré al infierno!
No hay manera de escapar a los ojos de dios
Que me persiguen en cada uno de sus besos
En cada mordisco, en cada caricia.
¡Que me acechas! ¡Ay que castigo me espera!

Todos me miran…
Como si  alcanzaran a ver el rastro de sus manos
De su olor y su semilla
En la mirada llevo el desliz.
Me he quedado por dentro
Mirando estirarse la piel de mis caderas
Que rompen su estrechez
Sintiendo que mis senos se endurecen
Que mi entrepierna se sonroja
Cuando en mis sueños mis manos se deslizan.

Y la culpa recurrente
Cada día se hace más débil
¡Que no entiendo porque lo malo es!
¿Por ser sueño, por dejar de serlo?
Realidad si no existieras
¿Cómo saber que la fantasía es fantasía
Qué los sueños, sueños son?
¡Que el amor es verdad!
Y que el mundo ¡Es mentira!

El cielo ha sido prueba superada

¡Mi razón se extravía!
Placentera y afortunadamente…
¡Que tanto lo amo y deseo, que no veo más allá!
Que no existen los otros
Los que aún no llegan
Mi deseo solo es tuyo
Mientras la aventura se convierte en regla.


Escrito por Alicia Ayora Talavera

lunes, 1 de junio de 2015

LEJOS CERCA


Foto: Corinne Mercadier


Y después de tantos años 
                                                                                             estamos aquí pero tan lejos
                                                                                    
Sin saber en qué momento nos empezamos a extrañar

Extrañar a aquel de años atrás
a la que era yo 
                                                                                                                  al que fuiste tú

Nuestras manos han guardado en su memoria nuestros cuerpos
Que deseamos estando cerca,
                                                                                                     de lejos,  lo que fuimos
lo que nos deja el recuerdo

El ardor, el olor y lo que éramos el uno para el otro





Escrito por Alicia Ayora Talavera

miércoles, 20 de mayo de 2015

LIBERTAD DE EXPRESIÓN...



Pues como soy libre de expresarme según entiendo, lo haré del modo que me acomoda en éste momento, porque mi contexto e historia de vida hasta hoy no me han puesto en otro lugar para pensar diferente. Espero nunca estar en un lugar en donde me vea obligada a recurrir de lo que huyo.  

Libertad de expresión ¿tema delicado? Si.

Como siempre este asunto del lenguaje cada vez es más complejo, precisamente porque se vuelve más amplio a cada minuto ante nuevas circunstancias producto de nuevas relaciones con el mundo entre las personas y las cosas que necesitamos nombrar para darle claridad y sentido a nuestro pensar y actuar. Cuando hablamos de personas hablamos de conductas y hablar de conductas es hablar de pensamiento, de raciocinio. Aquí es donde surge el problema…todo aquello que implica subjetividad (pensamiento-conducta) es muy difícil de definir como algo concreto, inamovible.  

Para mí esto implica lidiar con conceptos, como lo llevo haciendo de unos años para atrás.

Revisando el significado de “Libertad de expresión”, amnistía internacional dice que es el derecho a buscar, recibir y difundir información e ideas sin temor o injerencias, relacionado con el derecho a defender la propia opinión y con el derecho a la libertad de pensamiento, consciencia y religión. Este derecho es importante para la dignidad de las personas y fundamental para el disfrute de otros derechos humanos.

Sí, yo sé que vivo en el sueño guajiro del diálogo, la responsabilidad social y el respeto a la dignidad humana (el derecho y deseo a vivir) así como el derecho a la libertad de ser y la obligación de dejar ser al vecino.

Supongo que mi derecho a expresar tiene un fin y es el de exigir un bien social.

Esto quizá suena descabellado para los que no creen en la libertad de expresión. ¿Cómo hacerles entender cuando están convencidos de otra cosa? No tengo idea.
Entre los que creemos en ese derecho ¿Cómo queremos ejercerlo?

Yo no sé...
Si la libertad de expresión incluye mentar la madre, ofender, elogiar, degradar, ensalzar, el silencio de una marcha pacífica, una burla o sarcasmo, una crítica, un diálogo, ya sea cantando, recitando, debatiendo, dibujando, escribiendo, son formas de lograr un cambio social ya sea solos, en pares, todos juntos dependiendo de la situación, entonces... ¿se vale todo? Parece ser que el respeto sale sobrando, si, aunque abunda gente en el mundo que no lo merece.
No estoy siendo sarcástica, de verdad no entiendo nada.

Yo solo sé que estoy en contra de todo aquello que atente en contra de la libertad y la paz que conlleva (en mis sueños).

Me aterra la idea de que la violencia -matanza o genocidio- sea una forma, tan solo una, de lograr o mantener la paz - no esa paz del sometido- la paz de la libre elección. 

Que alguien me explique...





Escrito por Alicia Ayora Talavera
8 ENERO 15